About me...

Mi foto
Cada día me parezco más a esa persona que en algún momento llegaré a ser. Mientras tanto, disfruto de mi tránsito indefinido.

jueves, 8 de diciembre de 2011

Todo es devenir.

Esta es la historia de un hombre al que yo definiría como un buscador...
Un buscador es alguien que busca, no necesariamente alguien que encuentra.
Tampoco es alguien que, necesariamente, sabe qué es lo que está buscando, es simplemente alguien para quien su vida es una búsqueda.
Jorge Bucay.



Hola, blog.
Hola otra vez.
Sé que hace mucho que no escribo... hace mucho también que no tengo tiempo para pensar detenidamente. Las palabras, sueltas y etéreas que flotan dentro de mi cabeza, salen ocasionalmente escupidas en tinta de bolígrafo a lugares secretos y recónditos, donde sólo yo pueda contemplarlas petrificarse en el tiempo.
Pero hoy me apetecía escribir aquí, tal vez porque sepa que, de alguna manera, antes o después, alguien lo va a leer. 
Hoy estoy nostálgica, un poco triste. Pero me siento, por otra parte, más yo misma que nunca. Hoy he visto a gente a la cual extrañaba muchísimo, he abrazado amigos cubiertos por el polvo que se crea al desatender. Realmente es como si el tiempo no hubiera pasado. 
Pero sí, sí que ha pasado.
Y por eso soy más yo que nunca. 
Una de esas personas que me ha visto después de tanto tiempo me ha dicho que "parecía que hubiera crecido"  Yo he bromeado que no era posible, que era una ilusión óptica. Él me ha dicho que no se refería a la estatura.
Bueno...
Tal vez sea así y he crecido.  Tal vez a ojos de otros haya menguado. Yo creo que he crecido en unas cosas y menguado en otras. 
¿Conmigo? Me siento mejor. Cómo dice Bucay, el que busca no es necesariamente el que encuentra. Es más bien el que no se contenta con lo primero que descubre. Si buscas, encuentras y te plantas ¿qué tipo de búsqueda sería esa?
En la vida hay de todo. Gente que te dice A, gente que te niega A y te afirma  B. Gente que te dice X, que no deja de ser sino una variación de A, y gente que te responde con un categórico Y. Hay gente tan vacua y vacía de todo que no te dice.
Y tú, mientras, perdida en la tempestad de opiniones, entre el oleaje de teorías y argumentos que te salpican la cara, mareada por el vaivén de la resaca y el devenir de la marea... Tú, ¿has de encontrar algo?
No creo que corra prisa en ello. Antes mejor, espera a que se calme la tempestad.
Al igual que pienso que no encontrará una perla aquel que bucea en aguas turbias, por mucho que ponga en ello su empeño; más pronto la hallará aquel que, relajado, se sumerja en las aguas claras de sí mismo y, al estar sin ansia por encontrar nada, pronto se pondrá ante él la dichosa perla. 
Otra persona me ha dicho que sentía como si me hubieran robado. ¿Robado? Antes le intenté explicar, con palabras rápidas y poco precisas, mi situación de devenir y búsqueda (¡árdua tarea!). Me cortó con un "no me comas el coco". Le respondí con un "tú tampoco". Y quedamos en vernos, para, probablemente, ametrallarnos con salpicones de agua salada de distintos mares.
¿Más miedo que respeto?
No, ya no. Creo.
Y lo creo así porque por una vez en mi vida estoy libre de ataduras morales, salvo aquellas que me imponen mis principios. Estoy determinando cada vez más las formas desdibujadas por la Niebla de la que hablaba Unamuno que han sido siempre mis ideas. Estoy creciendo y creciéndome, cultivándome... Estoy recolectando pensamientos, filosofías, teorías, sentimientos, experiencias... como el cazador de insectos que busca tras los arbustos a la mariposa perfecta, inexistente sólo en apariencia. 




Lo personal, todo cuanto quiero y aprecio a las personas, no quita que comience a observar con claridad la distonía que hay entre los preceptos que marca aquello de lo que huyo y mis propios preceptos. 
Esa es, tal vez, a la conclusión a la que he llegado hoy.
Y estoy nostálgica, triste. No por no sentir o creer aquello que un día sentí o creí. No.
Sino porque me he dado cuenta de que lo que siento y creo, y que no quisiera dejar de sentir y creer, es discordante con lo que sentí o creí en un momento. Y eso me ha alejado de aquellas personas que, en su momento, fueron un reflejo de mí.


Love, 
Reichel.


PD: Yo también pienso mucho en tí, hombre de negro.
PD2: "Viajero junto a un mar de niebla", de C.D.Friederich. Me identifico con lo que transmite esta imagen.

1 comentario:

  1. Buscadora en el mundo... ¿qué buscas? ¿Buscas la felicidad? ¿El amor puro? ¿La sabiduría? ¿O quizá sólo una visión tuya y genina de la vida? De buscador a buscadora... el mundo es tan grande como lo quieras tú hacer, la búsqueda emocional nunca va a acabar, siempre se puede dar un paso más y aunque parezca que te sales del camino, o que caes, o que simplemente has tirado la toalla, no te preocupes, el camino de vuelta siempre te espera y anima... Por ello, querida buscadora... busca y explora... Y que la vida te sonría siempre

    ResponderEliminar