About me...

Mi foto
Cada día me parezco más a esa persona que en algún momento llegaré a ser. Mientras tanto, disfruto de mi tránsito indefinido.

jueves, 22 de septiembre de 2011

El opiáceo de la ignorancia y las Furias del Tártaro.

Es curioso.
La ira es un sentimiento peculiar. 
Puede saltar como un resorte ante cosas nimias y vacuas, vulgares, tontas. O puede también dormir aletargada dando sutil esquinazo a situaciones claramente irritantes o injustas. 
La ira te sube, desde algún lugar del pecho, por dentro. Enredándose en tus entrañas y subiendo por tu garganta desgarrando la paz a su paso, arrancando a mordiscos sordos la serenidad y, muchas veces, el raciocinio. 
El furor es sinónimo de irracionalidad, locura. 
Odio la ira. 
De verdad, me encantaría poder ser esa villana fría e imperturbable, de ojos que cortan con filo de hielo y trasfondo pétreo e impenetrable. Me encantaría poder escuchar palabras necias puestas en boca de ignorantes y, simplemente, dejarlo pasar, sabiendo como sé la estupidez extrema del origen de tales palabras.
Grabado de las tres Furias Giregas.
Pero, ah. Qué sencillo, en verdad, qué fácil es dejarse llevar por la ira. Es, incluso, placentero. Crecerte y aumentar, hincharte, tomar aire muy,muy despacio, rechinar los dientes, achinar los ojos. Tensar la mandíbula  y empezar a caminar más deprisa, más fuerte. Más furioso.
En la mitología clásica, las Furias eran unas criaturas que habitaban el Tártaro y que volvían loco a aquel que osaba estar en su presencia. Loco. Loco de rabia. Loco de angustia. Loco de ira.


Pero lo que más me duele es sentirme fuera de lugar. Es sentir como si dentro de este país, de esta ciudad, de este instituto, no hubiese sitio para mi. Como si la reflexión y los motivos de tus ideales no valieran de nada, si al final siempre va a haber algún bruto necio que defiende violencia. 
Un necio que provoca con una simple palabra hiriente, un simple gesto, un simple ademán. Que invoca a las Furias, a esa ira de la que antes hablaba, y hace salir lo peor de ti. 
Lo que más me duele es saber que por mucho que tenga claras mis ideas y mis sentimientos, habrá siempre que defienda aquello en lo que ni siquiera ha reflexionado. Habrá gente que ni siquiera defienda, e, impasible, se quede sorda y muda frente al paso de la vida y sus vicisitudes. Habrá gente que te diga que no te busques líos, que agaches la cabeza, que seas prudente. Y tú, pensando, sabrás que la prudencia es necesaria, mas es muchas veces sinónimo de indiferencia.


Eso es, al fin y al cabo, el opiáceo de la ignorancia. Cuanto más ignoras, todo te da igual en más medida. Cuanto más ignoras, menos cosas tienes que decir respecto a mil temas. Cuanto más ignoras, más tranquilo estás, entendiendo la tranquilidad como estado de letargo, de estar adormecido. 
Por eso, no ignoremos.
Por favor.
Busquemos la cultura, la sabiduría. 
Leamos, escuchemos, miremos, contrastemos. Aprendamos. Vivamos. Acumulemos.
Solo así las palabras necias podrán realmente caer en oídos sordos.




Love,


Reichel.


PDT:

jueves, 1 de septiembre de 2011

Summer's ended.

Y otra vez, el círculo se cierra. Para comenzar de nuevo. 
Como la luz del sol sale, brilla, y muere lentamente hasta llegar el crepúsculo; el verano y su torrente de recuerdos, emociones, personas, sonrisas... todo ello llega a su fin.
Se queda almacenado en cajones de tu memoria. Se queda relevado a imágenes a los que acudir momentáneamente para deshacerte del estrés, la rabia, o la melancolía. 
Los recuerdos muchas veces son como esa dosis de heroína que está pidiéndote el cuerpo para aliviar los síntomas de una adicción al pasado.

And once again, the circle closes. Just to start again.
Like sunlight comes out, shines, and slowly dies until twilight; summer and its torrent of memories, emotions, persons, smiles... all those things come to an end.
They stay stored in your memory's drawers. Relieved as images to turn to suddenly when you want to throw up stress, rage or moodiness.
Memories are usually like that heroin overdose your body asks you for to ease the symptoms of an addiction of the past.

De todas formas, esa adicción no tiene que alejarte de la realidad.
Y la realidad eres tú, tu vida, y la infinidad de cosas maravillosas que pueden ocurrir a partir de este momento. Aunque luego se conviertan rápidamente en recuerdos. Recuerdos que irán creando otros. 

Y el círculo se cerrará y comenzará una y otra vez. 

Anyway, that addiction shouldn't remove you from reality.
And you're reality. You, your life, and the infinity of wonderful things that can happen from now on. Even though they will quickly become memories. Memories that will create more memories.

And the circle will close and start once and again.... and again.



(Sorry guys for my english :S I'll try to keep on writing in english for practicing... and for you to undesrtand a little bit of my foolness ;P )

Love, 

Reichel.