El aire escuece de amargura al respirar
entre esas cuatro paredes.
Ávidos ojos sedientos de carroña que arrancar
a jirones con miradas leves.
Es veneno.
Zumbidos sordos de palabras ciegas al vibrar
sin temor a ocultarlo,
y en la eterna lucha del lograrlo
Qué más da. ¿Por qué empezar?
Si las alas antes ya de despegar te están cortando.
Es veneno.
Veneno en la lengua y corazón,
veneno (porque sí, sin ninguna explicación)
veneno en nuestros días
veneno rancio, amargo, ácido, mustio, odioso y a traición.
(a traición es por la espalda y sin dilación)
veneno, que envenena las paredes
de la eterna habitación.
Me consuela, al igual que me aterra, pensar que esto se acabará en menos de dos meses. (Tan sólo dos meses de odiosa presión).
Menos de dos meses, y todas nuestras vidas se habrán bifurcado, y con suerte (en muchos casos), las cosas deleznables que hoy nos ahogan pasarán a ser un estúpido recuerdo.
Nadie me importa más que aquellos a quien aprecio. ¿Para qué engañar? Pocos aprecios quedan en esta manzana envenenada.
Love,
Reichel.

Las paredes de una eterna prisión tóxica no son más que los límites establecidos, dentro de la habitación hay un suelo bien cimentado, recuerdos e ideas en cada instante, maravillas encima de la mesa y un sofá lleno de amor personificado ;)
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